Me he tomado la licencia de alterar el orden cronológico que hasta ahora venía siguiendo en la publicación de noticias antiguas en esta sección, para poder incorporar la primera de las que hoy presento.

El texto de la noticia que comento me ha llegado en una fotocopia del diario LAS PROVINCIAS por gentileza de Hena Lorente Sáez, nieta de más edad del capitán de Infantería, don Vicente Lorente Sáez, natural de Millares, el cual intervino en la Guerra del Rif, en Marruecos; guerra que dio comienzo en el año 1921 y que finalizó en el mes de mayo del año 1927. Curiosamente, y para celebrar el final de la contienda, una parte del ejército español que combatió en Marruecos eligió Millares para tal fin.

Fueron miles los soldados españoles que perdieron la vida en esta cruenta guerra, por lo que no es de extrañar la enardecida alegría de la población civil al finalizar las acciones bélicas en el norte de África.

Todo un detalle el del capitán Lorente que se desplazó, desde su lugar de acuartelamiento, con parte de la tropa bajo su mando a celebrar el final de dicha guerra hasta su pueblo natal, y compartir unas jornadas con sus familiares y paisanos.

Me comentó Hena, la nieta del capitán, que ella había recibido esta fotocopia del periódico citado a través de otro de nuestros paisanos, Vicente J. Galdón Pérez, hace ya un tiempo. Para mí ha supuesto una inmensa alegría tener conocimiento de estos hechos y, por ello, he decidido compartirlos con los lectores de esta sección de la página web municipal.

Por supuesto que no puedo dejar de expresar mi más sincero agradecimiento a estas dos personas, a Hena por facilitarme la fotocopia, y a Vicente J. por rescatar este excepcional documento de nuestra historia local. Muchísimas gracias a ambos.

Tras la inclusión de esta “nueva noticia” continuaré con otro puñado de noticias antiguas, las cuales forman parte de la presente entrega.

 

LAS PROVINCIAS. Sábado, 22 de octubre de 1927. Página 2

DESDE MILLARES

FIESTA DE LA PAZ

La Corporación Municipal de Millares acordó celebrar el feliz término de la campaña de Marruecos con los siguientes festejos patrióticos:

Día 17.- Los cuarenta y siete soldados vestidos con sus correspondientes uniformes y en correcta formación, presididos por el digno Ayuntamiento, juez, maestro, cura y don Vicente Lorente Sáez, capitán del Ejército, se dirigieron al templo, en donde se celebró con solemnidad el santo oficio de la misa y se cantó un solemne “Te Deum”, terminado el cual habló el celoso y culto cura con referencia a la fiesta, empleando frases apocalípticas para España.

Luego en el Ayuntamiento se obsequió a los soldados con cigarros y licores; y a las dos de la tarde se les sirvió una paella, puros, vinos y licores, reinando durante ella la mejor armonía y entusiasmo.

Por la noche, solemne procesión en honor al Santísimo Cristo de la Salud, cuyas andas eran llevadas por soldados de África.

Después del acto religioso se cantó la “Canción del soldado” por las calles del pueblo, y al medio día los niños de la escuela recibieron con aplausos y vítores a los soldados y autoridades, y canciones dentro del local de dichas escuelas y al son de la Marcha Real, se sacó la bandera y se cantó la “Canción del soldado”, finalizándose dicho acto con vivas a España, al Ejército y al Rey.

Luego comida suculenta, en la cual la alegría no decayó ni un momento, solemnizando dichas fiestas con pasacalles con instrumentos de cuerda y cantos regionales y patrióticos, finalizando al anochecer con los vivas de reglamento dados por el capitán y contestados por un millar de voces.

El alcalde don José Sáez Pérez y el señor don Vicente Lorente, capitán del Ejército, han merecido muchas felicitaciones por la organización de estas fiestas.

 

Aunque en esta ocasión no vamos a transcribir ninguna noticia relativa a Millares aparecida en la prensa escrita, hemos creído conveniente divulgar el contenido de un artículo aparecido en un medio de comunicación y que refleja las impresiones de un ilustre visitante de nuestro pueblo y sus alrededores.

 

VALENCIA ATRACCIÓN. Núm. 33. Febrero de 1946

La “comarca” de Dos aguas, por Vicente Badía

Millares es otro macizo montañoso, situado a la derecha del Júcar, y puede considerarse su término de 140’75 [sic] kilómetros cuadrados (para 1 466 habitantes) como una iniciación de la subida a la imponente Muela de Cortes.

Las vertientes de Millares dan sus aguas al Júcar, directamente o mediante el río Escalona, al que van a parar mediante barrancadas que parecen cortadas a pico y en las cuales suelen despeñarse las cabras monteses al huir de los cazadores.

Es uno de los pocos parajes del territorio nacional en que suelen verse ejemplares de esta “capra hispánica” y en el que abundan los gatos monteses, que en nuestras tierras reciben  el nombre de “gats cervals”. Abundan también liebres, conejos, perdices, lobos, zorros, tejones, etc.

Junto a un cerro en cuya cumbre se ven los restos de un castillo medieval existe su caserío de Cavas. En otros parajes, los de Canillas y Cuarentena. Pero el caserío más importante es el que se ha formado a base del Salto de Hidroeléctrica, a cuyo servicio se congrega poco más de un centenar de habitantes.

La vida económica de la población es muy similar a la de Dos Aguas y Cortes. Es muy intenso el comercio de lana y la producción doméstica de lo que allí llaman “alborgas”, y que son unas alpargatas de esparto que gozan de gran estimación en los mercados a donde las llevan.

Su nomenclatura toponímica es interesante: el Sabinat [Sabinar], Seca, Pileta, Canillas (ramblas), las Donas, Fuentecicas, Blanca, Pantano, Nacimiento (fuentes), los Tejones, las Palomas, las Donas, Tosca, Maravillas [¿?] (cuevas), notabilísimas estas y muy dignas de ser visitadas.

NOTA: Texto extraído del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

 

Revista IBÉRICA. Barcelona, 1 de febrero de 1954. Pág. 102

Instalaciones de la Sociedad Hidroeléctrica Española. Por Ignacio Puig, S.I.

(…) “Al tratar de continuar las obras para completar el proyectado Salto de Dos Aguas, se examinaron las ventajas e inconvenientes que podría ofrecer la prolongación del sifón y el canal, según el proyecto presentado, comparándolo con los que se obtendrían mediante el establecimiento de una nueva presa aguas abajo del Salto de Cortes de Pallás [que conocimos, hasta su desmantelamiento con el nombre de Rambla Seca]. Pero el peligro de que una avería en el primer tramo del canal dejaría fuera de servicio las dos centrales, y la conveniencia de construir el canal por la otra margen [por la margen derecha] del río Júcar como consecuencia del estudio detenido del terreno, fueron las principales razones que decidieron a la “Hidroeléctrica” a adoptar como definitiva y de servicio permanente la central de Cortes de Pallás y construir aguas abajo una nueva presa con la central correspondiente, que se llamará de Millares, no obstante el mayor costo de esta solución, por tener que ir en túnel el recorrido del canal”. (…)

[Aclaremos que el proyecto inicial tenía previsto tomar las aguas del Júcar en Cofrentes, unos cien metros después de la confluencia de este río con el Cabriel. Desde aquí se conduciría el agua desviada mediante un canal, casi todo él a cielo abierto, por la margen derecha, primero, pasando a la margen izquierda, mediante viaducto después, para llevar este caudal de agua hasta una central subterránea que se ubicaría en el término de Dos Aguas, y que restituiría las aguas de nuevo al Júcar en el barranco de Falón. Los pros y los contras, y la decisión final adoptada han quedado expuestos más arriba.]

(…) “Con respecto al Salto de Millares, la Hidroeléctrica Española, después de haberse decidido a la construcción de un nuevo salto, en vez de la prolongación del antiguo de Cortes, procedió al emplazamiento de la presa, tomando como base el examen geológico de los terrenos de ambas márgenes verificado por el ingeniero de minas don Primitivo Hernández Sampelayo.

El Júcar, en casi todo el trayecto comprendido entre la presa del Salto de Cortes de Pallás en Cofrentes y el lugar de emplazamiento de la del Salto de Millares, parecía correr lamiendo una falla geológica en la margen izquierda, pero al abrirse nuevas sendas y caminos se conoció mejor el recorrido de esa falla, y se encontró que, a unos 1800 metros aguas abajo del desagüe del Salto de Cortes de Pallás, presentaban ambas márgenes una disposición favorable para cimentar una presa de altura. Sin embargo, no se construyó semejante presa porque esto hubiera requerido examinar bien todo el vaso del embalse y corregir los defectos de impermeabilidad si las aguas hubieran rebasado la falla indicada. [Recordemos los problemas de filtraciones surgidos en el embalse de Cortes II, una vez se procedió a su llenado para la puesta en servicio de la central a pie de presa que allí se construyó]. Por eso se desistió de una presa de altura y se procedió a la construcción de una simple presa de derivación de solo 16 metros de altura, que no afectase al Salto de Cortes y no ofreciese peligro de fugas en el vaso. El embalse total útil ha resultado ser de 400 000 metros cúbicos. El canal de derivación tiene una longitud de 17 kilómetros y una capacidad de 55 metros cúbicos de agua por segundo. Todo él va en túnel y por la margen derecha, hasta el salto llamado de Millares, por hallarse en el término municipal de este pueblo.

El Júcar, al igual que entre Cofrentes y el Salto de Cortes de Pallás, corre también en este segundo trayecto que va desde este último salto al de Millares por el fondo de un verdadero cañón con las laderas muy abruptas. Por esto resultó difícil hallar el lugar apropiado para el emplazamiento del salto con la central correspondiente. El salto resulta ser de 141 metros y la potencia de 80 400 Kw, producida por tres generadores [fabricados por General Electric] de 20 000 Kw cada uno, y un cuarto generador [de la empresa suiza Brown-Boveri] de 20 400 Kw”. (…).

[En el año 1998, la presa, parte del canal subterráneo y la central de Millares quedaron fuera de servicio, al entrar en explotación el embalse de El Naranjero, por un lado, y por la elevación de la altura de la pared de la presa de Tous, aguas debajo de Millares, por otro lado. La central pasó de ser en superficie a estar ubicada en una caverna excavada a pocos metros del emplazamiento primitivo; el canal, por su parte, vio reducida su longitud, puesto que ahora toma las aguas del Naranjero. El total de grupos alternadores se ha reducido de cuatro a dos, y con ello también su potencia, pues ahora es de 68 000 Kw.]   

 

 

CIRCULAR MENSUAL. PARROQUIA DE ENGUERA. Octubre 1957

El día 9 de febrero tomó posesión de la Parroquia de Millares el sacerdote de Enguera, Reverendo D. Antonio Marín Gómez, que acudió acompañado por el Señor Arcipreste, el Señor Alcalde, familiares y amigos. Tuvo un recibimiento cordialísimo. En el emotivo acto de toma de posesión, el nuevo Cura dirigió unas sentidas palabras a sus nuevos feligreses. El grupo de enguerinos marchó después del acto a visitar el magnífico Salto de Millares, siendo atendido por el personal de la empresa que mostró las modernísimas instalaciones de la central eléctrica.

 

 

 

Para finalizar la presente entrega, traigo a esta sección la noticia del luctuoso accidente sufrido por el autobús de línea en las proximidades del Salto de Millares.

 

A B C. Madrid, 21 de mayo de 1958. Edición de la mañana

SE DESPEÑA UN AUTOBÚS CERCA DE MILLARES Y RESULTAN MUERTOS SUS TRES OCUPANTES

Valencia 20. Noticias del pueblo de Millares dan cuenta de que en aquel término municipal, y en el lugar denominado “El Vertedero”, volcó un autobús que hace el servicio entre el Salto de Millares y Valencia, resultando muertos sus tres ocupantes: el conductor, Pedro Manzano, de veintisiete años, y los dos únicos viajeros, el matrimonio compuesto por María Navarro Sarrión [sic], de cincuenta y un años, y su esposo, cuyo nombre, de momento, se desconoce.

El vehículo, de matrícula de Valencia, que efectúa el viaje en días alternos, había salido con dirección a esta capital, del poblado de Millares, en el que la Hidroeléctrica posee un Salto. No llevaba más que a dichos pasajeros cuando, escasamente a unos seis kilómetros de la salida [dato erróneo], después de atravesar el segundo túnel, enclavado en lo más alto de la pendiente, se caló, al parecer, el motor del autobús, que inició la marcha hacia atrás. Aún dio tiempo al cobrador del vehículo para apearse y tratar, precipitadamente, de contener con piedras el descenso, pero no lo pudo evitar, quizá porque tampoco respondieran los frenos, y el autobús se precipitó por el despeñadero, a una altura de cerca de 200 metros, dando varias vueltas de campana.- Mencheta.

NOTAS: A todos aquellos que vivíamos en el Salto de Millares, este trágico accidente del “correo” (así llamábamos a este medio de transporte) nos marcó nuestras vidas; especialmente a tres trabajadores de la central, quienes al finalizar el turno de la noche de regreso a sus domicilios, fueron testigos directos del momento en que el autobús desaparecía en la última curva visible desde el poblado de viviendas y, al instante, lo vieron retroceder marcha atrás y despeñarse por el precipicio. Fueron los que dieron la voz de alarma al resto de vecinos, aunque algunos ya habían salido de sus casas al escuchar el estruendo de hierros y piedras ocasionado por el accidente.

Respecto a la distancia recorrida por el vehículo hasta el lugar del accidente, hay que aclarar que fue de algo menos de los dos kilómetros y no los seis que aparecen reflejados en el texto de la noticia.

Las identidades exactas de los fallecidos eran: el conductor, Pedro Manzano Ruiz, de 27 años de edad y natural de Valencia; la mujer, María Navarro Carrión, natural del vecino pueblo de Dos Aguas; y su marido, Ángel Pardo Lafuente, de 64 años y natural de Cofrentes. Este matrimonio había estado pasando unos días en casa de su hijo, que era empleado de la central hidroeléctrica.

Aunque la noticia aparece publicada en este periódico de Madrid con fecha 21 de mayo, el accidente ocurrió poco después de las seis de la mañana del día 20 de dicho mes.

El relieve de la superficie de la corteza terrestre ha ido cambiando continuamente a lo largo de los 5.000 millones de años que tiene la historia geológica del planeta Tierra. Nuestro ciclo vital no nos permite visualizar grandes cambios en el paisaje, si exceptuamos, claro está, el impacto causado por la actividad humana debido a la construcción de infraestructuras viarias (carreteras, trazados ferroviarios, puertos,…), crecimiento de los núcleos urbanos, etc.

Pero ciñéndonos al origen natural de los cambios exteriores de la corteza terrestre, hemos de aceptar nuestra incapacidad para detectar esos lentos cambios que van conformando el aspecto del paisaje orográfico que nos rodea.

En alguna ocasión todos nosotros hemos sido testigos de bruscos cambios en el paisaje, al menos en el ámbito local; estas situaciones las hemos podido observar tras un episodio de lluvias abundantes que suele desembocar en un desprendimiento de tierra, más o menos voluminoso (sulsía, en el habla de Millares). No hay que olvidar que las laderas de las vertientes del río Júcar constituyen un tipo de relieve muy inestable y en el que se producen con frecuencia este tipo de desprendimientos. Recordemos los habituales cortes de tráfico en la carretera que nos une con Dos Aguas, o el desprendimiento que dejó aislada la localidad de Cortes de Pallás en el mes de abril del año 2016. Afortunadamente estos sucesos geológicos no han ocasionado desgracias personales.

Pero esto no ha sido siempre así; buena prueba de ello es el conjunto de noticias que hemos rescatado para el “Rincón del Cronista”. En las páginas de un periódico de ámbito nacional, LA VOZ, y otro de tirada regional, LAS PROVINCIAS, se detalla un suceso ocasionado por el efecto de las lluvias torrenciales que tuvieron lugar en el mes de febrero del año 1.933, afectando a uno de los poblados de obreros durante la construcción de la primera central de Hidroeléctrica Española en el término de Millares. El relato de la noticia aparecido en las páginas de LAS PROVINCIAS resulta estremecedor por la cantidad de detalles que nos transmite el periodista.

Mi tío, Vicente Galdón, el Pincho, trabajó en la construcción de la central y, posteriormente, como oficial de máquinas en dicha central. De él recuerdo oírle contar en alguna ocasión este suceso. Mientras tuve poca edad no fui consciente del alcance de la tragedia; fue al alcanzar la adolescencia cuando asumí la dimensión de la gran desgracia que se había producido bastantes años atrás.

Así pues, esta novena entrega está dedicada íntegramente a rememorar esta catástrofe y, de modo especial, a las pobres víctimas que causó.

 

LA VOZ. Madrid. Lunes, 20 de febrero de 1933. AÑO XIV, Núm. 3792. Pág. 12

EN EL PUEBLO DE MILLARES

Se desprende un peñasco, aplasta varias casas y de ellas van extraídos seis cadáveres

VALENCIA 20 (3’30 t.).- En la población de Millares se ha desprendido un peñón, que fue a caer sobre unas barracas habitadas por varios obreros. Hasta ahora van extraídos seis cadáveres y se supone que hay algunos más sepultados entre los escombros. En el Gobierno Civil no han facilitado más detalles de esta catástrofe.

NOTA: Bajo el título “LAS ROCAS MORTALES DE MILLARES”, se dio amplia y detallada información de este infortunio, en las páginas del diario LAS PROVINCIAS, de Valencia, de fechas 21, 22, 23 y 25 de febrero de 1933, que reproducimos a continuación.

 

LAS PROVINCIAS. Martes, 21 de febrero de 1933. Páginas 2 y 12

INFORMACIÓN LOCAL. NOTICIAS

(…) Cerca de Millares ocurrió el desprendimiento de un peñón que causó la muerte de varios obreros y algunos heridos. El hecho ha producido en nuestra ciudad dolorosísima impresión, y como de costumbre duélese la gente de que no se advirtiese con antelación el peligro (…)

EN EL GOBIERNO CIVIL. DESPRENDIMIENTO DE TIERRAS

El Gobernador Civil, señor Doporto, al recibir ayer a los periodistas, manifestó que un grave suceso había tenido lugar en las proximidades de Millares, acarreando la muerte de varias personas, cuyo número exacto todavía no se conoce. El suceso había tenido lugar a consecuencia del desprendimiento natural de tierras ocasionando la caída de un peñón de grandes dimensiones sobre unas chabolas de obreros. Los muertos que pudo contarse fueron seis, y varios heridos, pero se supone que entre los escombros habrán quedado tres o cuatro muertos. El lugar del suceso está próximo a la residencia del médico, y merced a ello los heridos estuvieron muy bien atendidos desde los primeros momentos.

HORRIBLE CATÁSTROFE EN MILLARES

Debido a los efectos del temporal hubo un desprendimiento de 1.200 metros cúbicos de piedra que sepultó varias chabolas y con ellas a numerosos obreros que allí se habían refugiado. Resultaron seis muertos y ocho heridos y permanece todavía entre los escombros una mujer con sus tres hijos.

Una terrible catástrofe ocurrió ayer a primera hora de la mañana en el pueblo de Millares y ha causado numerosas víctimas, todas ellas obreros de la Hidroeléctrica Española, que se encontraban trabajando y que en el aciago momento de ocurrir la desgracia habían buscado refugio huyendo del temporal en las chabolas allí existentes. La fatalidad ha hecho presa una vez más en los humildes. Muchos son los hogares que hoy quedan sin amparo o lamentan la pérdida de un ser querido. En toda la zona de Millares ha producido el suceso honda consternación, lo mismo que en Cofrentes y otros pueblos de donde eran naturales las víctimas del suceso.

EN LOS PRIMEROS MOMENTOS. A las cinco de la mañana, y cuando descargaba sobre Millares un fuerte temporal de agua y nieve, las brigadas que trabajan en el Salto de Millares en el punto denominado el Barranco del Agua [la localización no es correcta; las chabolas se hallaban en una explanada junto al río, muy cerca de la boca de entrada al túnel carretero que daba acceso a la central hidroeléctrica], buscaron refugio en varias chabolas allí existentes, buscando un descanso y refugio. Pocos momentos después, debido a las filtraciones del agua, el terreno reblandecido cedió, arrastrando una superficie de unos 1.200 metros cúbicos de piedras y tierra que se despoblaron sobre las referidas chabolas, destruyéndolas y sepultando a los que allí se habían cobijado. Como el lugar donde ocurrió la catástrofe está situado en una zona cercana a la Central, así como a las viviendas de los empleados, Hospital de la Sociedad, talleres, fonda y otras dependencias, el formidable ruido y los angustiosos gritos hicieron salir a los empleados que se hallaban de guardia y levantar de sus lechos a los que se encontraban entregados al descanso. Los primeros momentos fueron terribles, pues debido al agua torrencial y a la poca luz aún existente, nada se podía ver y sólo adivinar la desgracia que acababa de ocurrir por los lamentos y voces de socorro. Momentos después, algunos que pudieron salvarse de la catástrofe, acudieron allí, y presas de la excitación consiguiente, dieron cuenta de lo ocurrido. Inmediatamente se dio la voz de alarma y, con inusitada rapidez, se organizaron los trabajos de salvamento.

COMIENZAN LOS TRABAJOS. Todos los obreros de la Hidroeléctrica se presentaron inmediatamente en las oficinas, donde el ingeniero jefe de obras, D. Joaquín Guinea, secundado por D. Joaquín Bustamante y D. Ignacio Pinedo, personal técnico y jefes de brigada se encontraban en aquel lugar. En pocos instantes partieron al lugar del suceso varias brigadas con el material necesario para proceder a su rápido desescombro. Los trabajos comenzaron con gran denuedo, tanto es así que a las seis de la mañana se había logrado extraer a ocho heridos y seis cadáveres.

LOS HERIDOS SON CONDUCIDOS AL HOSPITAL. Los heridos fueron conducidos al Hospital que la Sociedad Hidroeléctrica Española posee, y al frente del cual figura el competente médico D. José Malboysson, quien inmediatamente, y en unión del médico titular de Millares, que había sido avisado telefónicamente, procedieron con el resto del personal facultativo a curar a los heridos, con el siguiente orden: Manuel Muñoz, que presenta la fractura abierta de la pierna y probable fractura de cráneo; Enrique Gómez, fractura de ambas piernas, estos dos graves; José Onrubia Jiménez, Francisco Onrubia, Plácido Arocas, Felipe Carpio, Emilio Arocas y Eduardo Sobrino, estos últimos, uno presenta la fractura del codo, otro la fractura de la octava, novena y décima costillas izquierdas, y el resto contusiones de pronóstico leve. Todos ellos son naturales y vecinos de Cofrentes.

LOS MUERTOS. Los cadáveres extraídos son los siguientes: Eleuterio Jiménez, casado; Benjamín Ródenas, casado; Pedro Saval, soltero; José Correcher, soltero; Emilio Guipuy e Hilario Baeza. Los cinco primeros vecinos de Cofrentes y el último natural de Fuentes (Cuenca).

ENTRE LOS ESCOMBROS SE CREE QUE EXISTE EL CADÁVER DE UNA MUJER CON SUS TRES HIJOS. Durante todo el día de ayer continuaron sin descanso los trabajos de salvamento. Los enormes bloques de piedra y la tierra que formaban un inmenso montón sobre las chabolas han sido poco a poco excavados por las brigadas de obreros, adoptando infinitas precauciones para que no ocurrieran desprendimientos. Se busca a una mujer, llamada Rosa López, natural de Albarracín (Teruel), que es esposa de un guardia nocturno de la Central, que en el momento de ocurrir la desgracia estaba prestando servicio, debiendo su visa a esta circunstancia. Con esta desgraciada mujer estaban sus tres hijos, y se supone que los cuatro hayan perecido. Los trabajos continúan sin interrupción y unas brigadas se suceden a las otras, y el vecindario de Millares más el de Cofrentes, que han acudido en gran número al lugar del suceso, coopera con gran ardor a los trabajos de salvamento. Durante la noche continuaron éstos, pues es el propósito de no descansar hasta que haya sido encontrada la desgraciada mujer y los tres pequeños. El juez de instrucción de Ayora, con el personal a sus órdenes, instruye diligencias.

 

LAS PROVINCIAS. Miércoles, 22 de febrero de 1933. Pág. 3

EN EL GOBIERNO CIVIL. ACERCA DEL DESPRENDIMIENTO DE TIERRAS

Las víctimas causadas por el desprendimiento de tierras fueron trasladadas a Cofrentes, previa autorización del señor Doporto. Continúan los trabajos de desescombro, suponiéndose que se hallan sepultados una mujer con sus tres hijos.

Durante toda la mañana de ayer se continuó trabajando con intensidad en busca del cadáver de la infortunada Rosa López y sus tres hijos que permanecían sepultados bajo los escombros de la chabola. La ansiedad de las gentes hacía concebir halagüeñas posibilidades de que hubieran podido conseguir salvarse la madre y los tres pequeños, pensando que quizá pudieran haberse refugiado en alguna oquedad del terreno, ya que las construcciones o chabolas estaban adosadas por su parte posterior a la montaña y ofrecían huecos posibles de aprovechar. En previsión de que esto que decimos anteriormente pudiera ser una realidad, la Compañía Hidroeléctrica Española dispuso que se practicasen unas catas en el terreno por distintas partes y que se aprovecharan además todas las ranuras existentes para introducir por ellas unos tubos de goma de una longitud de más de mil metros, por los cuales, desde la Central, se inyectaba aire incesantemente. Por desgracia, como se verá más adelante, todos estos trabajos resultaron infructuosos. De todos los pueblos cercanos acudieron multitud de vecinos que se reunieron en el lugar del suceso, y sus comentarios eran de viva condolencia por lo acontecido. Uno de los que acudió desde los primeros momentos fue el alcalde de Cofrentes, D. Segundo Pardo, que se dedicó a atender a los familiares de las víctimas.

Los trabajos de desescombro se realizaban lentamente y con infinitas precauciones para que no ocurriesen nuevas desgracias. A las once y media de la mañana se descubrieron los primeros vestigios de nuevas víctimas. Sobre las piedras, y horriblemente destrozados junto con restos de hojalata de la techumbre y maderos, apareció parte de la cama y ropa de la misma. Más tarde, después de quitar algunos pedruscos, apareció una masa informe que se supuso fuera una cabeza, porque estaba adherida a la masa una larga mata de pelo. Esto hizo suponer que la cabeza pertenecía a la desgraciada Rosa López. En aquel momento un enorme pedrusco, que con la emoción del momento no había sido debidamente apuntalado, comenzó a oscilar, dando el tiempo preciso a los obreros para retirarse. El bloque de piedra, de un metro y medio de alto por dos de ancho, cayó sobre los excavado entorpeciendo la labor. Fue preciso amarrar el bloque con cadenas y cuerdas y que tiraran de ella unos cien hombres, y de esta manera se pudo conseguir apartar el pedrusco y continuar la labor interrumpida a las cinco de la tarde.

Una hora después era descubierto el cadáver de la infortunada madre y el de su hijo pequeño. Ambos murieron aplastados horriblemente. Poco después eran descubiertos los cadáveres de los dos hijos mayores, quienes también murieron aplastados. La escena que se desarrolló fue desgarradora. El padre y marido de las cuatro víctimas, Gregorio Tornero, a la vista de los cuerpos mutilados de su familia estuvo a punto de enloquecer. El juez de instrucción de Ayora, D. Tomás Pereda, y el actuario, D. Rafael Aparicio, fueron avisados en la habitación que en el Hospital les ha sido destinada para instalar provisionalmente la oficina del Juzgado, y acto continuo el Juzgado se constituyó en el lugar donde habían sido extraídos los cuatro cadáveres, comenzando a instruir las correspondientes diligencias y ordenó su traslado al depósito del Cementerio. Los seis cadáveres extraídos el lunes en las primeras horas de la mañana y que, como éstos, también estaban depositados en el Cementerio, fueron dispuestos para la diligencia de la autopsia. Ésta tuvo logar a las diez de la mañana y les fue practicada por  el médico forense de Ayora, en unión del titular de Millares. El trabajo de estos facultativos fue minucioso y duró hasta las cuatro de la tarde. Después de esta diligencia, los cadáveres fueron trasladados en dos camionetas hasta Cofrentes, en cuyo Cementerio serán inhumados. El ayuntamiento de Cofrentes se ha hecho cargo de los cadáveres y ha decidido costear los gastos de entierro y habilitar el salón de sesiones del ayuntamiento para instalar allí la capilla ardiente. Hoy, a las once de la mañana, tendrá lugar el entierro. Al cadáver de la desgraciada Rosa y a los de sus hijos les será practicada hoy la autopsia y sus cadáveres recibirán sepultura en el Cementerio de Jalance.

Los heridos a causa de este suceso que se hallan hospitalizados en el local que para este objeto tiene la Compañía, continúan mejorando, dentro de su gravedad. Uno de ellos, el que se halla más grave, fue intervenido ayer mañana por el doctor Malboysson y el practicante, D. Bruno Mallen, con la cooperación del médico titular de Cofrentes, D. Francisco Pardo. La labor de todos ellos ha sido eficacísima y digna de los mayores elogios, pues a pesar del cansancio y del intenso trabajo desarrollado, todos permanecieron en pie sin descansar un solo instante, atendiendo a los heridos. El alcalde Valencia, D. Vicente Lambíes, haciendo honor a la hidalguía y nobleza de todo valenciano, ofreció el concurso del coche ambulancia municipal, caso de ser necesario para el traslado de algún herido. Igual ofrecimiento hizo, en nombre de la Diputación, el presidente accidental, Sr. Llerandi. Poco después salió en dirección a Millares el coche ambulancia del Instituto Provincial de Higiene que posee más capacidad para el traslado de varios heridos a la vez.

 

LAS PROVINCIAS. Jueves, 23 de febrero de 1933. Pág. 5

CRÓNICA DE SUCESOS

Dos heridos de la catástrofe de Millares ingresan en el hospital.

Ayer a última hora de la tarde ingresaron en el Hospital, donde fueron trasladados con el coche ambulancia de la Diputación, los heridos de la catástrofe de Millares, Enrique Gómez Muñoz y Manuel Muñoz Navarro.

 

LAS PROVINCIAS. Sábado, 25 de febrero de 1933. Pág. 3

EL ENTIERRO DE LAS VÍCTIMAS DEL DERRUMBAMIENTO DE MILLARES

(DE LA SECCIÓN CARTAS AL DIRECTOR)

Señor Director de LAS PROVINCIAS. Sobre las 19 horas del día 21, llegaron a esta localidad de Cofrentes, varios camiones de la Hidroeléctrica, conduciendo los cadáveres y familiares de los mismos, esperando todo el pueblo en masa y desarrollándose, a la llegada de los mismos, las escenas más conmovedoras que se conocerán en la vida, siendo imposible el poder detener a los numerosos familiares y amigos, a pesar de los grandes esfuerzos que por parte de las autoridades se habían tomado, pues ya que la fuerza del puesto de la Guardia Civil tenía tomadas todas las precauciones, de acuerdo con el celoso señor alcalde y juez municipal, fue del todo imposible el contener la avalancha, teniendo que desatender su cometido, dedicándose el médico titular a auxiliar a cuantas personas eran víctimas de desmayos- En un lugar adecuado se constituyó la capilla ardiente, en la que no sólo por los familiares, sino por centenares de personas fueron acompañados durante toda la noche.

A las diez de la mañana de ayer llegaron en camiones los señores ingenieros de la Hidro, juntamente con el jefe de la línea de la Guardia Civil de Ayora, y principió la escena a dicha hora con el paso de los cuatro cadáveres del vecino pueblo de Jalance, camino de su destino, y se procedió a formar la comitiva fúnebre; llegó el clero parroquial, desarrollándose las escenas más conmovedoras de la vida, haciéndose los responsos individuales, y eran sacados los cadáveres y organizándose la comitiva, cada cual con sus familiares, hasta la iglesia, y detrás figuraban en la presidencia las autoridades civiles, judiciales y militares, con los jefes de la Hidro y perdonas visibles de la población; hubo desfallecimientos en gran número. En el acompañamiento figuraba todo el pueblo sin excepción de ninguna clase; los maestros, con sus niños a la cabeza, y seguidos del personal, no sólo de la población, sino de los pueblos limítrofes, siendo muchos más los que hubieran acudido, pero la falta de medios de locomoción les impidió el poderlo hacer. En final, que las autoridades han dado una muestra de desvelo que jamás el pueblo de Cofrentes olvidará el sacrificio del alcalde y Ayuntamiento, que no han reparado en sacrificio alguno en el homenaje póstumo a sus hermanos. Pidiendo mil perdones y esperando de su indulgencia perdone las faltas de redacción cometidas, lo cual confío subsanará con arreglo a su alto criterio, pues sería más lo que pondría, pero es la hora de la salida y no hay tiempo disponible para repasar el original, queda de usted atento, su seguro servidor y suscriptor, D.  

 

NOTA: Terrible momento de la historia de Millares la que recogen estas cuatro crónicas periodísticas extraídas del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

No obstante lo anterior, hemos creído conveniente ampliar y corregir algunos datos que aparecen en ellas. Concretamente los que se refieren a la identidad exacta de las diez víctimas mortales (hay que hacer constar también el fallecimiento en Valencia de uno de los heridos que fueron trasladados al hospital, con lo que el total de fallecidos fue de once víctimas) y rendir un emotivo homenaje de recuerdo, aunque ninguno de nosotros hayamos tenido ocasión de llegar a conocerlos. Como el fallecimiento tuvo lugar en el término municipal de Millares, es en el Registro Civil de este Ayuntamiento donde constan las correspondientes actas de defunción, de donde hemos obtenido las identidades y la edad de estas diez víctimas. Sus nombres eran:

            Benjamín Ródenas García, 41 años. Casado.

            José Correcher Gómez, 25 años. Soltero.

            Pedro Lavall Pardo, 18 años. Soltero.

            Eleuterio Jiménez Martínez, 56 años. Casado.

            Emilio Guigó García, 32 años. Casado

            Hilario Baeza Villanueva, 37 años. Casado.

            Rosa Martínez Aspas, 28 años. Casada con Gregorio Tornero.

            Ricardo Tornero Martínez, 6 años.

            Miguel Tornero Martínez, 3 años.

            Lucía Tornero Martínez, 6 meses.

 

 

Reanudamos, tras un largo paréntesis, la acostumbrada publicación de noticias que hemos hallado publicadas en distintos medios de comunicación escrita, y que hacen referencia a hechos sucedidos en nuestra localidad. Continuamos investigando en este campo de noticias.

 LA CORRESPONDENCIA VALENCIANA. Sábado, 7 de septiembre de 1907. Pág. 2

JUECES Y FISCALES MUNICIPALES. PARTIDO JUDICIAL DE AYORA

“(…) Jalance. Aspirantes a juez: Manuel Castelló Gómez; José Mínguez Cascel, José Delgado Mínguez, Pedro Carrón [sic] González, José Tejedor Mateo, Vicente Gavilá García, Ángel Mínguez García y Victoriano López Mínguez.

Aspirantes a fiscal: Miguel García Lacuesta, Hermenegildo Mora Linares y José Manuel Mínguez García.

Cofrentes. Aspirantes a juez: Bernardino Eñigo Carpio, Evaristo Bertomeu Bonías, Dionisio Bertomeu Bonías y Antonio García Gómez.

Aspirantes a fiscal: Antonio García Gómez, Juan José Pardo Pardo, Pedro Jun Pérez Gómez y Juan José Correcher Arocas.

Cortes de Pallás. Aspirantes a juez: Severino Pardo Fuster, Segundo Pardo Ochando y Vicente Pérez Fuster.

Aspirantes a fiscal: Angelino Serrano Pardo y Luis Albuixech Sánchez.

Millares. Aspirantes a juez: Ramón Pérez Carbó, Juan Ramón Pérez Carbó, Ramón Lorente Carbó y Eduardo Ramón Sáez Pérez.

Aspirantes a fiscal: Juan Ramón Merino Lorente, Francisco Sáez Merino, Vicente Sáez Lorente y Vicente Lorente Sáez.”

NOTA: Desconocemos quiénes obtuvieron el nombramiento de juez y de fiscal.

Noticia extraída del Boletín mensual editado por Miguel Aparici.

 

LAS PROVINCIAS. Miércoles, 16 de febrero de 1910. Pág. 2

MILLARES

En la partida de “Las Cuevas” [sic] se ha cometido un asesinato. Cruzaba por dicha partida un vecino de Dos-Aguas, [sic] llamado Salvador Carrión Mateu, de 35 años, cuando le salió al encuentro un desconocido. No se sabe lo que ocurrió, aunque se supone que el desconocido intentó robar al transeúnte, á lo que se resistió éste, y entonces aquél lo mató para consumar su propósito, dándose luego a la fuga.

En cuanto el alcalde de Millares [Javier Pérez Pérez ] tuvo noticia de lo ocurrido puso el hecho en conocimiento de la Guardia Civil, saliendo seguidamente los guardias Leocadio Cano Serrano y Fermín Sáez Maicas, quienes comenzaron á practicar averiguaciones, logrando saber que el matador era un vecino de Bolbaite, llamado Miguel Ruiz García, de 62 años. Telegráficamente se comunicaron órdenes de busca y captura del criminal, lo que consiguió la Benemérita del puesto de Navarrés, en cuyo pueblo se había refugiado el asesino. El muerto era persona de honradísimos antecedentes, y su muerte violenta produjo gran indignación en el vecindario de Dos-Aguas.

NOTA: El nombre de la partida del término, “Las Cuevas”, que aparece en el texto de la noticia, es incorrecto; comprobado el suceso en el Registro Civil del Ayuntamiento de Millares, figura como lugar del asesinato de Salvador Carrión la partida de la “Rambla del Zurgacho”. El fallecimiento fue provocado por herida de arma de fuego en la cabeza. Salvador estaba casado en Millares con Dolores Leonor Sáez Sáez.

Añadiremos también que, dos años antes, concretamente en el mes de enero de 1908, apareció en este mismo diario LAS PROVINCIAS la noticia del fallecimiento del padre del asesinado, de nombre Vicente, de 72 años, que falleció a consecuencia del derrumbe de su vivienda situada en el número 15 de la calle Subida al Castillo, en la localidad de Dos Aguas, derrumbe producido a causa de un temporal de fuertes lluvias.

Noticia extraída del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

 

LA VOZ. Madrid. Miércoles, 31 de mayo de 1922. AÑO III. Núm. 600. Pág. 2

Un crimen por rivalidades amorosas

            VALENCIA 31 (2 t).-  En el pueblo de Millares riñeron por rivalidades amorosas Salvador Galdón Yust [Lluch], de veintiún años, y Eduardo Galdón Sáenz [Sáez], de diez y ocho, y resultó muerto este último de un golpe de azadón en la cabeza.

            El agresor se presentó a las autoridades y ha sido encarcelado.

 

NOTA: Encontrado el apunte de la defunción de Eduardo Galdón Sáez en el Archivo Parroquial, acaecida el día 24 de mayo.

Noticia extraída del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

 

 

 

 

Damos paso a dos crónicas periodísticas más, las cuales nos acercarán a nuevos episodios de la historia de nuestro pueblo. La primera de ellas trata de la nueva organización de los juzgados comarcales de la provincia de Valencia, y la segunda nos informa de los conflictos laborales originados durante las obras de construcción del primer salto hidroeléctrico en Millares. Esperamos que ambas resulten del interés de los lectores de esta sección.

 

LAS PROVINCIAS. Sábado, 9 de abril de 1927. Núm. 19057. Pág. 6

S. M. el Rey (q. D. g.) se ha servido disponer:

Primero. Que se publique urgentemente en la Gaceta de Madrid y en el Boletín Oficial, conforme  ordena el artículo 12 del Real Decreto Ley de Diciembre último, el proyecto de nueva demarcación judicial del territorio de Valencia, remitido por el presidente de la Audiencia del mismo en 28 de marzo último, y que al tiempo que dicho proyecto, aprobado por la Sala de Gobierno de la Audiencia Territorial, en sesión de 21 de marzo de 1927, se publiquen los dictámenes del fiscal y presidente de dicho Tribunal, que llevan fecha 26 y 28 del mismo mes.

Segundo. Que desde el día que se haga la publicación en los periódicos oficiales, ordenada en el número anterior, hasta el 25 de mayo inclusive, quede abierta la información escrita que preceptúa el artículo 18 del citado Real Decreto Ley de 17 de diciembre, información que será obligatoria para las Diputaciones Provinciales, Colegios de Abogados y Procuradores establecidos en el territorio nombrado, y para los jueces de primera instancia y voluntaria para los Ayuntamientos interesados, corporaciones oficiales, representaciones mercantiles e industriales, patronales u obreras, y asociaciones de todo género, sin exclusión de las de carácter político de la provincia, pudiendo acudir a la información individualmente sólo los notarios, registradores de la propiedad, abogados en ejercicio y los demás ciudadanos que en posesión de algún título facultativo no pertenezcan a ninguna asociación informante.

Tercero. Que quienes acudan a la información, han de dirigir sus escritos al presidente de la Audiencia Territorial de Valencia, y podrán presentarlos directamente a éste o a los jueces de primera instancia del territorio, los cuales otorgarán recibo y cursarán inmediatamente los que reciban al presidente de la Audiencia Territorial; y

Cuarto. Que en cuanto termine el plazo para la información que se abre, la Sala de Gobierno de la Audiencia Territorial de Valencia, procederá a ejecutar cuanto preceptúa el último párrafo del artículo 14 del Decreto Ley de 17 de diciembre de 1926, cumpliendo su presidente lo que ordena el primer párrafo del artículo 15 del citado Decreto Ley.

 

Audiencia Territorial de Valencia. Proyecto de nueva demarcación judicial

La provincia de Valencia, que es la segunda de España en número de almas, su censo de población total es de 926.442; el número de habitantes de la capital es de 251.258, que con la población total dan una relación de 88 habitantes por kilómetro cuadrado.

Juzgados de primera instancia e instrucción existentes en la actualidad en Valencia.

Existen en la ciudad de Valencia cuatro juzgados de primera instancia, que son: de Serranos, de San Vicente, del Mar, del Mercado y un Juzgado industrial.

Existen en la provincia los partidos judiciales siguientes: Albaida, Alberique, Alcira, Ayora, Carlet, Chelva, Chiva, Enguera, Gandía, Játiva, Liria, Onteniente, Requena, Sagunto, Sueca, Torrente y Villar del Arzobispo.

Juzgados que pueden y deben ser suprimidos: Albaida, Alberique, Ayora, Chiva, Torrente y Villar del Arzobispo.

Supresión de juzgados:

REQUENA, CHIVA Y CARLET

Requena y Carlet deben continuar y suprimirse Chiva.

El partido judicial de Requena está en el extremo occidental de la provincia; entre todos es el más extenso y su situación central tiene siete Municipios, que suman 43.378 habitantes, con gran facilidad de comunicaciones por vía férrea y carretera que la unen con Valencia, teniendo el partido judicial de Chiva una gran facilidad de comunicaciones que le unen naturalmente con Requena, por lo que todos los pueblos de Chiva, con excepción de Dos Aguas, que debe ser agregado a Carlet, deben ser unidos a Requena, más Cofrentes con 1.821 habitantes y Jalance con 2.300, al ser suprimido el juzgado de Ayora, según se consignará, con nueve municipios de Chiva, dan unos 27.652 habitantes sumados con la de 43.378 de Requena, 4.181 de Cofrentes y Jalance, el nuevo juzgado de Requena con 52.121 habitantes; no resulta excesivo el número de asuntos a despachar y medios de comunicación que existen en los dichos territorios y, finalmente, el Municipio de Dos Aguas con 1.274 habitantes debe ser unido a Carlet.

ENGUERA Y AYORA

Aunque el perímetro de ambos partidos judiciales es extenso, Ayora es el más despoblado y tiene escasos asuntos. Puede y debe suprimirse Ayora, y restando de los 15.000 habitantes de su partido los 4.181 que suman Cofrentes y Jalance, que se agregan a Requena, quedará el partido de Enguera con todos los pueblos de su partido, que suman 28.000 habitantes, más los de Ayora, excepto Cofrentes y Jalance.

La cabeza de partido debe ser Enguera. Está unida á Requena por carretera [debe referirse a la localidad de Ayora] con Cofrentes y Jalance. Cortes de Pallás con 2.519 habitantes y Millares con 986 habitantes, deben ir a Carlet.

PARTIDO DE CARLET

Lo formarán todos los pueblos que actualmente constituyen su territorio, más Dos Aguas, con 1.254 habitantes, que se une de la supresión del juzgado de Chiva, y Cortes de Pallás con 2.519 habitantes y Millares con 986, que se agregan del suprimido juzgado de Ayora, harán un total de catorce Municipios con 39.456 habitantes.

NOTA: Noticia extraída del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

 

LA ÉPOCA. Madrid. Miércoles, 20 de abril de 1932. AÑO 84. Núm. 26821. Pág. 3

LOS CONFLICTOS SOCIALES

Continúa la huelga de electricistas de Valencia

VALENCIA 19.- Continúa la huelga en el segundo salto de la Hidroeléctrica Española en el pueblo de Millares.

Ayer tarde fue impedido por los huelguistas el paso por aquél de camiones pertenecientes a la Compañía, y el contratista y el personal del primero fue silbado, en vista de lo cual, esta mañana se destacó una compañía de Ingenieros para vigilar la central y otras obras, desplazando de ellas a la Guardia Civil a los pueblos y las carreteras. Además, de repetirse estas agresiones serán detenidos los que forman el Comité de huelga.

 

NOTA: Noticia extraída del Boletín mensual editado por Miguel Aparici Navarro.

Se menciona en el comienzo de la noticia al Salto de Millares como el “segundo salto de la Hidroeléctrica Española”, lo cual es erróneo. Aclaremos esta circunstancia: realmente se trata del CUARTO SALTO de la “Hidro” ya que, en orden de puesta en funcionamiento,  precedieron al de Millares estos tres: el de El Molinar (aprovechando las aguas del Júcar), en el albaceteño término municipal de Villa de Ves y ya desmantelado; el de Víllora (en los ríos Cabriel y Guadazaón) en la localidad del mismo nombre de la provincia de Cuenca todavía en funcionamiento; finalmente el de Rambla Seca (de nuevo en el Júcar), ya en la provincia de Valencia, en el término de Cortes de Pallás también desmantelado. Si atendemos al número de saltos ubicados en la provincia de Valencia, efectivamente, es el SEGUNDO, pero al no indicarlo de esta manera el redactor de la noticia puede llevar a confusión entre los lectores.

Una vez aclarado el asunto, y centrándonos en la reseña periodística, diremos que esta noticia pone de manifiesto la situación insólita que se produjo en Millares, localidad de ambiente tranquilo, tradicionalmente agrícola, y que como consecuencia del ingente número de trabajadores que llegaron para la construcción de la central hidroeléctrica, trajo la “novedad” de las huelgas obreras, fenómeno desconocido hasta entonces por estas latitudes.

Buena muestra de la gravedad de la agitación social que se vivió en esta ocasión, la podemos deducir con el detalle que se apunta en el texto de la noticia, donde se dice que “se destacó una Compañía de Ingenieros del ejército de tierra”.

La verdad es que no era la primera vez que se planteaba una situación análoga, como ahora se verá.

En el acta de la sesión de la Corporación municipal celebrada el día 2 de mayo de 1931 se puede leer lo siguiente:

“Se dio cuenta, por parte del primer teniente de alcalde, Don Vicente Llovell Obón, de que a las doce horas y media, aproximadamente, de hoy se le han presentado un grupo de obreros de los que trabajan para el contratista Don Canuto, manifestando que debido al poco jornal que venían ganado con arreglo a las subsistencias, y además por intolerables abusos cometidos por los capataces en el trabajo con los obreros, a consecuencia que al echar a trabajar en el día de hoy en el Salto, le han pedido aumento de jornal y no se les ha concedido, diciendo que no tenía autorización para hacerlo hasta que no lo consultara con su principal dentro de cuatro o cinco días que necesitaba para ello; ante el temor de que el plazo que pedía de prórroga lo empleara en represalias contra los obreros, han acordado cesar en el trabajo y venirse al pueblo y dar cuenta del caso a la Alcaldía, y como posteriormente ha tenido noticia de que los demás obreros del resto de contratistas en este término habían paralizado el trabajo por solidaridad con los primeros, como encargado en aquel momento de la Alcaldía, ha mandado citar a una reunión a los contratistas señor Canuto, señor Egea y señor Patarrieta, o sus representantes, para esta noche, de veinte a veintiuna horas, a fin de que puedan tener una reunión entre patronos y obreros en esta Alcaldía por si fuera factible una conciliación.

Por los demás señores de la Comisión, estimando muy plausibles las medidas adoptadas por el señor Llovell, acordaron acceder a las medidas adoptadas por éste, secundando su labor.

Seguidamente comparecieron una comisión de obreros y representantes de los contratistas antes expresados, y como después de los muchos razonamientos amistosos que manifestaron, la representación de los patronos dijo que no podían concretar la avenencia por carecer de autoridad que no les habían conferido sus jefes, se dio por terminado el acto con éstos, recomendándoles el señor alcalde y autoridades que unos y otros fueran lo suficientemente pacíficos hasta que resolviera la primera autoridad civil de la provincia, a la que daría cuenta de lo ocurrido, suplicando a los contratistas administren sin represalias a los obreros que, voluntariamente, por acuerdo unánime quisieran volver al trabajo, a lo que le contestaron ecuánime y satisfactoriamente.

Desde luego, y como medida de precaución, se acordó por unanimidad que desde hoy, y hasta segunda orden, se cierren las tabernas a las veinticuatro horas, y los cafés y teatros a las veinticuatro horas y treinta minutos, bajo multa de quince pesetas, publicándose bando para ello”.

Por otro lado, en la sesión del 14 junio del mismo año “se dio cuenta a la Corporación, y quedaron enterados, del mitin obrero que se ha de celebrar, a las veintiuna horas del día de mañana, en la plaza Mayor de esta Villa”.

Todavía podemos añadir más, pues en la sesión del 11 de diciembre de 1932, consta en acta la visita que realizó a esta localidad el Gobernador Civil de la provincia en el mes de abril, con motivo de la huelga de los obreros de la Hidroeléctrica Española, Cubiertas y Tejados, Patarrieta y Arellano y Gamboa y Domingo.

 

 

 

LA REPÚBLICA Diario Federal.. Madrid. Martes, 26 de mayo de 1891. AÑO VIII. Núm. 2279. Pág. 3

            Sobre el pueblo de Millares (Valencia) descargó hace pocos días una horrorosa tormenta que arrasó por completo toda la vegetación de aquel término municipal á consecuencia del huracanado viento y gran cantidad de granizo de regular tamaño.

            No recuerdan los nacidos (dice una carta de Millares) una cosa parecida, puesto que en algunos puntos alcanzó el granizo una altura de medio metro, quedando envueltos entre el mismo, triturados por completo, los cereales, que se hallaban espigando, y arrasando también igualmente los viñedos, que presentan el mismo aspecto de cuando se hallaban recién podados.

            ¡Qué porvenir se nos espera más aterrador!. Por todas partes desolación, y en perspectiva el hambre con toda su desnudez horrible.

            No queda más recurso á estos míseros habitantes que la emigración, abandonando sus terrenos, yermos actualmente, en busca de trabajo donde ganarse el pan de sus familias, puesto que por el año actual ya han recolectado todas las cosechas pendientes.

            Además, como si la Providencia se hubiera cebado con este mísero término, son incalculables además los terribles efectos de la lluvia torrencial y nunca vista que siguió á la tormenta, y que en muy pocos minutos destruyó el trabajo acumulado de varios años, arrastrando todas las tierras en la mayor parte de los campos y destrozando calzadas [márgenes], vallas y demás, a beneficio de las cuales se podía con trabajo conseguir un cultivo en este escabroso terreno.

NOTA: Tremendo episodio meteorológico acaecido en la localidad y que, sumando sus efectos a los producidos por la epidemia de cólera del año precedente, y de la que dimos cuenta en la entrega anterior, nos pueden dar una visión de las dimensiones sociales y económicas que tuvo que padecer la población. Ya lo dice la frase: “A perro flaco todo son pulgas”.

 

LAS PROVINCIAS. Viernes, 21 de enero de 1898. Núm. 11471. Pág. 2

PARA LOS DAMNIFICADOS, tras la inundación del 10 de noviembre

El gobernador civil procedió ayer a hacer efectivas las cantidades asignadas por la Junta Provincial de Socorros á los pueblos damnificados. La distribución se ha hecho en la forma siguiente: Jalance, 1500 [pesetas]; Cofrentes, 2000; Cortes de Pallás, 1000; Millares, 500…

NOTA: En la relación de pueblos aparece el nombre de numerosas localidades de la provincia de Valencia que también recibieron su correspondiente indemnización destinada a paliar los daños de la inundación del 10 de noviembre de 1897.

 

LAS PROVINCIAS. Jueves, 3 de febrero de 1898. Núm. 11484. Pág. 2

PARA LOS DAMNIFICADOS

Los alcaldes de Cofrentes, Villar del Arzobispo, Millares, Gestalgar, Casas Altas, Casas Bajas, Albuixech, Villanueva de Castellón y Cortes de Pallás, han retirado del Banco de España las cantidades que se les señaló por la Junta de autoridades para el socorro de los damnificados de aquellos pueblos.

NOTA: Como complemento a estas dos noticias añadiremos los acuerdos tomados por la Corporación Municipal en las sesiones celebradas para tratar ese asunto, los días 23 de enero y 6 de febrero de 1898,  así como para presentar la justificación del gasto de las 500 pesetas recibidas en concepto de indemnización, en la sesión del día 2 de marzo de ese mismo año. Todos estos datos los hemos obtenido de las Actas de la Corporación que se guardan en el Archivo Municipal.

Formaban la Corporación las siguientes personas:

Alcalde: VICENTE SÁEZ LORENTE

Concejales: JOSÉ SÁEZ CARBÓ

                    VICENTE SÁEZ PÉREZ

                    MANUEL PÉREZ SÁEZ

                    RAMÓN LORENTE SÁEZ

                    RAMÓN SÁEZ PÉREZ

Secretario: JOSÉ LORENTE CARBÓ.

23 enero 1898. Se reúne la Asamblea para tratar de acordar los medios de establecer paso por el Júcar, puesto que es indispensable para la vida de la población. [Parece ser que tras las fuertes lluvias del mes de noviembre pasado el puente quedó destruido].

Se acordó que se calcule el coste de la reconstrucción del puente y que, sin levantar mano, se proceda a girar un reparto vecinal para su pago, estableciéndose una cuota fija por vecino, y lo restante se recargue por contribución territorial.

06 febrero 1898. El alcalde comunica a la Asamblea que la única cantidad de dinero que ha podido conseguir de la Junta Provincial de Socorro, con destino a la reconstrucción del puente, asciende a quinientas pesetas. Por unanimidad se acuerda: “Que en vista de la aflictiva situación de la población al no tener puente ni paso practicable sobre el río Júcar y que de prolongarse esta inadmisible situación tendría que emigrar la mayor parte de vecindario por no ser posible la vida sin dicho paso por el río, prescindiendo de los incalculables perjuicios causados en todo este término municipal por los recientes temporales y ciclones, tanto en las huertas como en las presas, cauces y edificios, que con tan pequeña cantidad como la recibida no alcanza el uno por ciento de los perjuicios sufridos, sin contar los inmensos del puente de referencia, siendo esta la necesidad más vital y urgente se destine dicha suma a la adquisición de materiales más indispensables para la reconstrucción de dicho paso, girando desde luego un repartimiento vecinal proporcionado a la posibilidad de cada vecino hasta obtener la cantidad indispensable para las obras de construcción (…) Que se proceda con urgencia á encargar los cables, compra de maderas, fabricación de cal y cuanto sea indispensable a la preparación de las obras”.

Como complemento a lo reflejado en el párrafo anterior, en la sesión del 6 de febrero, se añadió lo siguiente: “la Junta Local de Socorro, despues de haber conferenciado entre si, y de discutir el asunto con toda detencion, considerando que la necesidad mas urgente en la actualidad de la poblacion es la reconstruccion del Puente sobre el Jucar arrastrado por la fuerza de la corriente de las recientes pasadas inundaciones [noviembre de 1897] toda vez que este paso le pone en comunicacion con los Pueblos de la Ribera de Valencia y de la Hoya de Buñol de donde importa los articulos de primera necesidad á cambio de alborgas de esparto y carbon, con cuyas pequeñas industrias se ocupan todos los habitantes de este Termino, y que de demorarse el restablecimiento del paso de dicho rio tendria que emigrar la mayor parte del vecindario. Considerando que esta Junta acudio desde los primeros momentos á remediar las mas urgentes necesidades abriendo una suscripcion  entre sus individuos, Ayuntamiento, Guardia Civil y contribuyentes, que unido á las cien pesetas que dono Don Manuel Pons de Valencia al ver por si tanta calamidad, en cuyos fondos se invirtieron en la compra de maiz y sardinas que fueron repartidas por raciones á las clases mas necesitadas durante la furia del temporal, con lo cual se pudo conjurar de momento el conflicto”.

02 marzo 1898. Se adjunta cuenta justificativa, solicitada con urgencia por parte del Gobernador civil, de la inversión de las quinientas pesetas recibidas de la Junta provincial de socorros, para remediar los efectos de las pasadas inundaciones. Se justifica mediante el abono de 330 pesetas a Juan Ramón Sáez Pérez, por la compra de cable para la reconstrucción del puente; el pago de 165 pesetas a Manuel Pérez Carbó, por la compra de las maderas necesarias para la tablazón de dicho puente, y el pago del 1% de las quinientas pesetas satisfecho a Hacienda, por un importe de 5 pesetas. Todo lo cual da de pagos 500 pesetas.

 

LAS PROVINCIAS. Lunes, 29 de junio de 1903. Núm. 13455. Pág.2

FUERA DE VALENCIA. CORTES DE PALLÁS

El 25 del actual hubo un incendio en un monte situado en este término y Otonel, agregado á este pueblo, propiedad de D. José Lorente y otros vecinos de Millares, de cuyo último pueblo salieron 40 hombres con los dueños del monte, pudiéndose sofocar el fuego á las ocho de la noche, después de once horas de ímprobo trabajo. Se quemaron unas 30 hectáreas, que contenían sobre 3000 pinos y 700 piezas de madera de las compradas en dicha finca por D. Juan Vicente Quílez. Las pérdidas materiales se estiman en cinco mil pesetas [algo menos de 60 € actuales]. Se cree que el incendio no fue casual.

NOTA: Obsérvese que se dice en la noticia que los montes de Otonel eran propiedad de José Lorente y de otros vecinos de Millares.

También es de destacar cómo 40 hombres trabajando durante once horas, fueron capaces de sofocar un incendio forestal sin ningún tipo de ayuda con medios aéreos.  

 

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